Liliana Martínez-Scarpellini, desde Los Ángeles
30.10.2008
Show me the money. Barack Obama también se aseguró el respaldo del fundador de Apple, Steve Jobs, y del dueño de Google, Eric Schmidt.
El demócrata Barack Obama prometió subirles los impuestos si se convierte en el próximo presidente de Estados Unidos, pero los ricos también quieren un cambio, por eso votarán por el senador por Illinois. Pese a la tradición que históricamente une a las clases adineradas con el Partido Republicano, esta vez las cosas están dando un giro inesperado que favorece claramente los intereses del candidato afroamericano.
Para empezar, los dos hombres más ricos del país, Warren Buffett y Bill Gates, ya declararon que votarán por Obama. Según la revista Forbes, Gates, segundo con una fortuna que asciende a los 55 mil quinientos millones de dólares, donó dos mil trescientos dólares a la campaña del demócrata en las primarias.
Al igual que el presidente de Microsoft, el primero en la lista de los multimillonarios, Warren Buffett (“el oráculo de Omaha”) apoyó al candidato demócrata con cuatro mil seiscientos dólares, el máximo permitido legalmente por persona. Buffett tiene una fortuna valorada en 58 mil millones de dólares y es, además, asesor de Obama. En una entrevista con el canal de noticias económico CNBC, el megamagnate dueño del conglomerado financiero Berkshire Hathaway corroboró que prefiere a Obama sobre McCain porque se identifica más con sus políticas económicas. “Él (McCain) tiene demasiadas ideas diferentes a las mías, particularmente en lo que tiene que ver con justicia social”, señaló Buffett.
Eso a pesar de que el afroamericano ya anunció que si gana las elecciones subirá los impuestos al 5% más rico de la población, haciendo incluso referencia directa a su “amigo Warren”, del que ya ha dicho que “puede pagar un poco más de impuestos sin que le cambie la vida”.
Los apoyos de los ricos a Obama no son, sin embargo, unánimes: la mitad de los diez hombres más ricos del país apoyan al Partido Republicano. Lawrence Ellison (presidente de Oracle), tres de los Walton (dueños de Wal-Mart), Michael Bloomberg y los hermanos Koch (imperio de manufactura y energía) han realizado donaciones para el bando de McCain.
También hay casos particulares como el del millonario alcalde de Nueva York, Michel Bloomberg, que a pesar de haberle dado dinero en las primarias al republicano Rudolf Giuliani, su predecesor en el cargo, ha demostrado simpatía por los dos candidatos. El político independiente, que en el pasado realizó donaciones tanto al Partido Demócrata como al Republicano, parece preferir el plan económico de Obama. “Busco una persona que esté más allá de las líneas partidistas, que solucione asuntos complejos y que tenga una mentalidad avanzada sobre el proceso legislativo, así como los programas financieros específicos”, señaló el alcalde neoyorquino sin mencionar nombres.
Al igual que Bloomberg, muchos millonarios prefieren no hacer explícitas sus preferencias políticas. Según los datos del sitio web The Huffington Post, dentro de la lista de las cincuenta personas más acaudaladas de la nación sólo otros tres donantes mostraron abiertamente sus inclinaciones políticas: dos republicanos y uno demócrata.
Otros datos, sin embargo, indican una preferencia en los barrios adinerados por Obama. Según los datos de las donaciones, Obama fue el más fuerte recaudador de fondos en Wall Street. Antes de que estallara la crisis, los banqueros de las grandes compañías de inversión ya habían hecho sus contribuciones al senador por Illinois, superando a Clinton y a Giuliani en la recaudación de fondos para la campaña.
También en la Gran Manzana, uno de sus residentes más poderosos, Donald Trump, ha hecho públicas sus predilecciones políticas. Prefiere a Obama sobre McCain, a pesar de que este último es su amigo personal. Trump aseguró que “Obama hizo un trabajo sorprendente”, refiriéndose a que es una persona que salió adelante por sí sola.
En Silicon Valley la dinámica es similar: los peces gordos apoyan al candidato afroamericano. Apple y Google quieren a Obama. Steve Jobs, su fundador, por tradición política, y Eric Schmidt, dueño del motor de búsqueda, lo hizo público hace escasos días. Quiere incluso hacer campaña por el afroamericano.
En la misma región de la bahía de San Francisco, el candidato demócrata visitó en abril las mansiones de varios millonarios (las de Sara y Sohaib Abbasi, Nancy y Bob Farese y Ann y Gordon Getty), que organizaron eventos de recaudación de fondos a 2.300 dólares por persona.
Perdidos en el espacio, pero presentes en las elecciones
Convencidos de que “si podemos hacerlo nosotros, ustedes también pueden”, dos astronautas de la NASA incitaron a sus conciudadanos a votar en las próximas elecciones presidenciales. El video, difundido en YouTube, muestra al entusiasta comandante Michael Fincke y al ingeniero de vuelo Greg Chamitoff mientras votan a 300 kilómetros de la Tierra, a bordo de la Estación Espacial Internacional. Lo hicieron gracias a una iniciativa de legisladores de Texas, que en 1997 diseñaron un sistema de “voto seguro” para los astronautas en misión. Según la ley, las autoridades electorales envían unas boletas especiales precintadas por intermedio del control aeroespacial. Los astronautas acceden a ellas usando una credencial personal, seleccionan al candidato elegido y envían electrónicamente el voto al centro de la NASA en Houston.