Nota de tapa / Edición Impresa
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CRISTINA KIRCHNER EVITA EL CONFLICTO DEL CAMPO

¿Paro? ¿Qué paro?

La Presidenta busca desgastar al sector agrario ignorándolo en sus discursos. Y niega a los gobernadores el rol de mediador.

13.05.2008

Cristina Fernández de Kirchner volvió ayer a evitar referencias al conflicto con el campo. En el quinto día del segundo paro agrario, la Presidenta sólo apareció para anunciar en el Salón Blanco de la Casa Rosada los logros del programa Médicos de Cabecera que la actual ministra de Salud, Graciela Ocaña, había puesto en marcha durante su gestión al frente del PAMI, durante el mandato de Néstor Kirchner.

Cristina, en cambio, aprovechó el escenario para dar a conocer nuevos índices de la pobreza, indigencia y desocupación. El silencio del Gobierno nacional con respecto al lock out agropecuario no se debe a un olvido involuntario, sino que responde a la estrategia oficial. El matrimonio presidencial continúa apostando al desgaste que la huelga puede generar en las bases agrarias y considera que los tibios cacerolazos del domingo a la noche en la Ciudad de Buenos Aires lo demuestran.

La indiferencia de la jefa de Estado ante el paro de las cuatro entidades rurales contrasta con los gestos (en algunos casos, desesperados) que continúan haciendo para contener el reclamo gobernadores como Juan Schiaretti, en Córdoba, Sergio Uribarri, en Entre Ríos, y hasta el fallido de Daniel Scioli en Buenos Aires.

La última vez que la Presidenta habló sobre el conflicto con el campo fue el jueves pasado en San Salvador de Jujuy. Allí tampoco se refirió explícitamente al paro rural, pero pronunció una frase alusiva al desafío que les planteaban las entidades: “Tengo aguante, pero no de ahora, desde hace mucho tiempo”. La última vez que recibió al campo fue hace más de un mes, el 11 de abril pasado, en lo que fue el puntapié de las negociaciones con el sector.

De hecho, cerca de Kirchner afirman que el silencio de la Presidenta evita la crispación de los sectores del campo y le quita argumentos a la oposición. El ex presidente no quiere que su esposa quede expuesta nuevamente a la embestida de distintos sectores, como ocurrió repetidamente en la primera versión de la guerra gaucha.

Sin embargo, incluso dentro del oficialismo hay quienes ven al Gobierno sin reacción frente a un conflicto para el cual no parece tener demasiadas respuestas. En ese caso, se trataría de una actitud que la pareja gobernante repite cada vez que se encuentra ante una situación que la desborda. De hecho, en el primer paro agropecuario, Cristina aludió al conflicto recién cuando ya llevaba 14 días. De inmediato, las cacerolas comenzaron a hacerse oír en distintos rincones del país. Los voceros del oficialismo coinciden en que mientras haya paro no habrá posibilidad de pensar en retomar las negociaciones. Por eso, remarcan que los canales de diálogo de los gobernadores no alteran la posición del Gobierno nacional. “En este conflicto, no existen mediadores. Un mediador se nombra por acuerdo de partes. Es una especie de papa. Y acá no hay ningún papa. Todos somos parte del conflicto”, concluyó.

Ver nota de opinión "Todo tiene sus tiempos", en la sección Nota de Tapa.
Martes 9 de febrero
Año I | Edición Nº702
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