
Testigos de la violencia diaria, no hay nadie que protega ni repare. La placa homenaje a Azucena Villaflor fue reconstruida. El otro recordatorio no se sabe para quién es, porque los destrozos no permiten leer la placa.
Fotografía de la nota
Testigos de la violencia diaria, no hay nadie que protega ni repare. La placa homenaje a Azucena Villaflor fue reconstruida. El otro recordatorio no se sabe para quién es, porque los destrozos no permiten leer la placa.
Click fuera del recuadro para salir
Sobre la avenida San Juan, en el porteño barrio de San Cristóbal, se pueden ver los 74 “muretes”, especie de monolitos, que rememoran los nombres de los que fueron detenidos y desaparecidos en el barrio. La memoria desplegada a lo largo de la avenida desde Boedo hasta Entre Ríos cuenta a los transeúntes quiénes fueron los argentinos, vecinos, estudiantes, obreros, maridos, novias que protagonizaron la noche mas oscura de la historia Argentina.
Justamente, la obra es de los “Vecinos de San Cristóbal contra la Impunidad” , grupo de gente que se juntó para luchar contra la impunidad de los que violaron los derechos humanos y marcaron su posición: “Algunos hacen política, nosotros plantamos árboles porque es vida” .
El 20 de marzo de 2004 los vecinos colocaron las placas con mucho esfuerzo y más indiferencia oficial. A las placas les sumaron árboles, jacarandaes que fueron provistos por la Secretaría de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad de aquel entonces, como un símbolo que honra la vida. En pleno corazón del barrio, allí donde pasaron o estudiaron militantes o no, a metros de otro símbolo de la dictadura como lo es la autopista.
Sin embargo, la obra esta violentada. Los muretes están rotos, descuidados, desprotegidos y olvidados, y los árboles que se mueren en el olvido, parecen un estigma que persigue a los recordados y su hito.
Desde el 24 de marzo del 2004, cuatro días después de la inauguración que coincidió con la apertura de la ESMA, las placas y los muretes son destruidos sistemáticamente, y los nombres y el recuerdo de los desaparecidos son violados otra vez.
Críticadigital conversó con representantes de los vecinos, quienes destacaron que desde la Secretaría de Derechos Humanos, “saben lo que pasa acá, pero no hacen nada. Estamos solos”. También aclaran que la agrupación denunció los ataques, vinieron funcionarios, se hicieron declaraciones pero no hay culpables detenidos ni identificados.
Los vecinos insisten que la responsabilidad de mantener los muretes es del Estado, por recursos y porque es un deber que escapa a los vecinos. Sin embargo, ellos siguen buscando datos y poniendo placas y baldosas que recuerdan por ejemplo a Rodolfo Walsh ( San Juan y Entre Ríos), las monjas francesas Leónie Duquet y Alice Domon ( 24 de Noviembre y San Juan) y Azucena Villaflor (Urquiza y San Juan) entre otros.
Así y todo, los vecinos y las demás agrupaciones que se unen por la memoria no descansan. Editaron un libro que cuenta la historia de los desaparecidos del barrio l y pusieron una placa en la esquina San Juan y Sarandí que recuerda y reclama la aparición con vida de Jorge Julio López. Pero desde su lucha silenciosa ellos piensan que el mejor monumento que se puede hacer en memoria de los desaparecidos es juzgar a los represores, ahora y siempre.
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pausibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del REGLAMENTO será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
¿Vieron que la inseguridad no favorece a nadie??? Combatanla, ahora pueden hacerlo "por la memoria".
Que a esas placas las cuiden los familiares de los difuntos y las organizaciones que reclamaron su instalación; que se hagan cargo.
pedro gomez: ojala te hubiersen secuestrado, torturado y asesinado.
Comparto la opinion anterior. El mejor monolito es la justicia.
Huy, LA PROBLEMÁTICA DE SAN CRISTÓBAL VA MAS ALLÁ DE ESO, NO ES LO ÚNICO QUE NO SE CUIDA, EL BARRIO ESTA ABANDONADO, LLENO DE CHORROS, DE EDIFICIOS OCUPADOS POR PERUANOS QUE PONEN MÚSICA A TODO VOLUMEN POR LAS TARDES Y SE ASOMAN A LAS VENTANAS A DECIRLES " COSAS BONITAS " A LAS MUJERES QUE PASAN, LAS CALLES TODAS ROTAS, LLENAS DE EXCREMENTO, TODO PINTADO, TODO SUCIO, MUCHA DROGA, MUCHO ALCOHOL, A ESTE BARRIO SE LOS ESTÁ COMIENDO CONSTITUCIÓN, Y SI NO LO SALVAN AHORA MISMO...VA A TERMINAR DE CONVERTIRSE EN UNA CUEVA DE LADRONES.