
Boqueó él y boqueamos todos, porque, al final de cuentas, somos unos bocones. Apenas nos mandó –con el perdón de las damas– a chuparla, nos horrorizamos. Escribimos que así no era, que eso no se decía, que era un maleducado; otros pidieron sanciones, levantaron el dedito, reclamaron disculpas, y pensaron, como siempre hacen, en cómo el mundo nos estaba mirando. Lo hicimos todos –o casi todos, porque siempre hay excepciones–, algunos más, algunos menos. También este cronista, que apenas bajó del barco, aún sumergido en el microclima que se vivía en Montevideo, publicó una columna que, con razón, pudo ser acusada de corporativista. Es el momento de la autocrítica, la propia y no la ajena.
Actuamos violentados por sus palabras, desconcertados, abundando en la pacatería, sin haber reflexionado qué hicimos para que el tipo largara esa ira. Cuando el tema parecía acabarse, apareció un video en internet: “¡Mírenlo, señores de la FIFA, mírenlo!”, les faltó decir a algunos medios, que actúan como si nada tuvieran que ver en la historia de Diego Maradona. Y sin embargo: lo usaron, lo tiraron, lo escracharon, lo exprimieron, lo espiaron, lo botonearon, lo basurearon y lo endiosaron.
Ezequiel Fernández Moores lo cuenta en el prólogo al libro Vivir en los medios, de Leandro Zanoni, que en estos días valdría la pena repasar: “La escena era patética. El director de una poderosa editorial escondido en un baño, subido a la tapa del inodoro y escuchando la intimidad del vestuario de la Selección días antes del Mundial México 86”.
Maradona ha hecho de todo con el periodismo. Pero el periodismo ha hecho de todo con Maradona. Recordamos con nitidez los balinazos desde la quinta de Moreno, pero olvidamos a la movilera que espiaba subida al techo de una camioneta. Recordamos que tomó mucha merca, que anduvo en miles de quilombos, pero olvidamos que la televisión llegó a la calle Franklin junto a la policía. La vida privada jamás fue un obstáculo para la prensa.
Los periodistas fueron, son y serán amigos y enemigos, chupamedias y destructores, fascinados por su carisma, atraídos por su fama extraordinaria, odiándolo por negro y villero pero entregados a hacer cualquier cosa para conseguir la nota. Y cuando consiguen la nota, quieren entrar a su vida, ser parte de su historia, ser nombrados por su boca. Y Diego lo sabe: también juega con eso.
Lo de Montevideo no fue muy distinto a otras de sus salidas. ¿Acaso los medios no festejaron varias veces aquello de que Pelé había debutado con un pibe? Tampoco parecieron importar sus exabruptos de antaño cuando un Diego edulcorado, apto para todo público, sumaba rating. Ya irán a pedirle la escupidera para sus negocios.
Diego es indomable para cualquiera. No debió haber reaccionado de esa manera. La Selección juega mal, es un desastre, y todo eso que es verdad. Pero, como canta Manu Chao, si fuéramos Maradona nunca nos equivocaríamos. Es fácil contar sus errores como hizo este cronista apresurado al escribir, en el diario del jueves, que no se puede humillar en público a un periodista. Debió agregar: ni a nadie. Y aún así, ¿podríamos estar seguros?
En estos días, hemos usado páginas enteras para reclamarle a Maradona que se disculpara, pero esas páginas son las de una prensa que nunca se disculpó de sus propias canalladas, de sus agachadas, de sus complicidades, de sus silencios y sus mentiras, que fueron muchas y siguen ahí, impunes, haciendo más daño que un par de palabras de bajo fondo.
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Saben que Fantino no es periodista ?...Lo dijo él mismo en un reportaje. Consiguió laburo como relator y así se fue metiendo... Y ahí está, laburando de periodista sin carné...Diego comenzó el curso de Técnico, no se si lo terminó...Se le puede enseñar a elegir jugadores y meterlos en una cancha...? Periodistas que nunca jugaron al futbol, pueden enseñarle algo ???
no hace falta ser maradonista o anti maradonista. lo principal es que maradona es un técnico que no dá la talla para dirigir a la selección. y que sus exabruptos son menores comparados con los escándalos de corrupción, incluso en el fútbol mismo. no nos horroricemos por lo que se escucha en la calle o en la oficina.
excelenteeee!!!!!!!!!!!
Ahora aparecieron todos los maradonistas de abajo de las baldosas... Donde estaban la semana pasada cuando todas eran criticas???? Tardaron una semana en reaccionar o aparecen ahora porque se dieron cuenta de que todavia quedan algunos? Manga de cobardes Y este periodista, que autocritica hace?? Lo unico que veo es que critica a otros periodistas, y apenas dice que estuvo "apresurado" en la nota de la semana pasada. Si eso es hacer autocritica, estamos bien jodidos. En fin, asi nos va, sigan gritando VAMO DIEGO.....
a mi me gustari a saber que sentirian uds si en su lugar de trabajo fueran objeto no de criticas, sino de mentiras , de falta de respeto, que sentirian si cualquier salame se pone a opinar de como trabaja uds, si lo espian cuando va al baño, si le hacen todo lo que cierta prensa le hace al diego. Cualquier idiota se cree que sabe mas de futbol que maradona. personalmente respeto mucho mas a maradona que al 90 % de los periodistas.