
Los gremialistas no alineados con la CGT votaron una tregua hasta el lunes. El martes podría haber otro paro de 24 o 48 horas. El Gobierno teme que si cede al pedido de personería, la UTA corte todo el trasnporte. (DyN)
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Los gremialistas no alineados con la CGT votaron una tregua hasta el lunes. El martes podría haber otro paro de 24 o 48 horas. El Gobierno teme que si cede al pedido de personería, la UTA corte todo el trasnporte. (DyN)
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Tras una jornada cargada de tensión e incidentes por un paro de doce horas, los trabajadores del subte resolvieron anoche retomar las medidas de fuerza la semana próxima, con una huelga de entre 24 y 48 horas pautada en principio para el martes, en demanda del reconocimiento de un nuevo sindicato de la actividad. Las protestas serán definidas durante el fin de semana y anunciadas el lunes. Hasta entonces los representantes sindicales de base esperarán que el Ministerio de Trabajo cumpla con el trámite de inscripción gremial de la nueva organización separada de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
El paro de ayer se cumplió a partir de las 11 y hasta el cierre del servicio, a las 23, en las seis líneas de subte y el Premetro. La medida afectó a más de un millón de usuarios y colapsó el tránsito de la Capital Federal por el obligado uso de medios de transporte alternativos. Durante el día hubo varios cruces y enfrentamientos en las estaciones del subterráneo entre los denominados “metrodelegados” y los afiliados a la UTA.
Los dirigentes de base le reclaman al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la firma del expediente de inscripción de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y el Premetro (Agtsyp), un trámite que iniciaron en agosto del año pasado y que todavía no fue resuelto por la cartera laboral. El expediente quedó trabado ante la amenaza de la UTA y de parte de la CGT de iniciar una escalada de protestas en caso de ser reconocido el nuevo sindicato (ver aparte). Por su parte, Trabajo apeló ante la Justicia los planteos hechos por los delegados del sector para acelerar los pasos administrativos.
El paro de ayer fue el más extenso del conflicto, que cobró gravedad en los últimos 15 meses. Y en estaciones como Constitución, de la línea “C”, y Federico Lacroze, de la “B”, los dirigentes de base estuvieron enfrentados cara a cara con afiliados al sindicato que en lo formal representa al personal de la actividad. Sendos cordones policiales que dividieron ambos grupos evitaron enfrentamientos más graves, pero algunos “metrodelegados” dijeron haber visto a hombres de la UTA con armas.
El ministro Tomada calificó la medida de fuerza como “un apriete y una extorsión” y cuestionó a los miembros del nuevo sindicato por entender que “no cumplieron” con un plazo que había fijado la cartera laboral para analizar sus demandas. El funcionario, además, alegó estar imposibilitado de dictar la conciliación obligatoria (que obligaría al personal a volver a sus puestos de trabajo y a la concesionaria Metrovías a no tomar represalias) y explicó que “no es la UTA la que está en conflicto”.
La viceministra del área, Noemí Rial, dijo por su parte que se trata de “una situación absolutamente injusta, que toma como rehenes a miles de pasajeros” y que a su juicio “no tiene nada que ver con el derecho a huelga contemplado en la Constitución”. Rial no descartó aplicar sanciones para Metrovías por no haber garantizado el cumplimiento de servicios mínimos y a los “metrodelegados”, ante la imposibilidad de que hubiesen incurrido en delitos penales.
La compañía apuntó que intentó frenar la huelga, por vía judicial y administrativa, y según un comunicado le pidió a Trabajo declararla “ilegal”. El concesionario destacó además que la protesta buscó “alcanzar un objetivo político” y que se concretó “48 horas después de que el conjunto de trabajadores de Metrovías hayan percibido sus haberes con un aumento promedio de 900 pesos”.
Desde la UTA, en tanto, el secretario de prensa Mario Calegari coincidió con la empresa y el Gobierno en calificar como “una extorsión” el paro y aclaró que el gremio aguardará la resolución de fondo de Trabajo antes de tomar una resolución.
La disputa se remonta a años atrás, cuando los delegados del sector todavía pertenecían a la UTA en lo formal pero no respondían a la conducción del gremio. Pero el año pasado, una vez que asumió Roberto Fernández como secretario general de la UTA en reemplazo de Juan Manuel Palacios, la conducción del sindicato endureció su postura e intentó expulsar a los “metrodelegados”.
Antes de concretarse la expulsión los representantes de base renunciaron a participar en una elección organizada por el sindicato, por entender que tenía carácter fraudulento, y optaron por organizarse en un gremio separado. Para ello presentaron el expediente que todavía está pendiente de resolución en Trabajo. Néstor Segovia, uno de los dirigentes del subte, dijo que la huelga “fue total en las seis líneas, pese a la patota y las provocaciones de la UTA”, y advirtió: “Le decimos al ministro Tomada que queremos el reconocimiento de nuestro sindicato ya”.
TOMADA QUIERE PERO NO LO DEJAN. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, admitió ante la conducción de la UTA su inclinación a favor de la demanda de los delegados del subte. Lo hizo este lunes, en reserva, durante una de las reuniones que mantuvo con los protagonistas del conflicto. Un testigo le contó a este diario que el funcionario sinceró su posición favorable a otorgarle al nuevo sindicato la inscripción gremial, basado en la legislación vigente.
Pero las intenciones del ministro no prosperaron cuando el secretario general de la UTA, Roberto Fernández, le hizo saber que una decisión de esas características dispararía de inmediato un paro total del transporte con el apoyo de los gremios alineados con la CGT. Contra las afirmaciones públicas, varios funcionarios de la cartera laboral dieron hasta ahora su aval al expediente de los “metrodelegados” e incluso colaboraron en el armado de la presentación original. Pero la alianza entre el Gobierno y la CGT, sobre todo con el jefe de la central obrera, Hugo Moyano, le impidió hasta ahora a la cartera laboral avanzar con el trámite.
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Otra vez digo que: *Los que opinamos aca y trabajamos estamos con el reclamo de los trabajadores del subte que deciden en asamblea tooodos que hacer , en este caso ir a la huelga. *Los que opinan aca y trabajan y estan en contra de los otros trabajadores que reclaman (en este caso el subte) son unos forros/alcahuetes/carneros que gracias a ellos y la falta de solidaridad en este pais hay tanta pobreza y explotacion. *Los que opinan aca y no trabajan son parasitos que viven del trabajo ajeno como empresarios, sindicalistas que no trabajan (por ej: UTA), o funcionarios de gobierno. ***Mi desprecio a los parrasitos y a los forros. Esperando que los forros piensen "que son" y mi solidaridad con los trabajadores del subte ....no hay muchas mas variantes
Los porteños con su cáos de tránsito y sus conflictos existenciales por los cortes de calle, y sus subtes, nos tiene las pelotas repletas a todo el resto del país, que nos vemos obligados a consumir sus paranoias diariamente por los medios que nos llegan de la "madre capital". Encima viven como reyes de lo que trabajamos nosotros. Espero que con la nueva Ley de Medio esto no pase más y nos ocupemos de nuestros propios problemas.
Marcelito, de onda ¿ intentaste con un transplante neuronal ? Que no sea nada lo tuyo, hermano.
La afiliación sindical es un derecho, no un deber, por lo tanto debe ser completamente libre. La existencia de variedad sindical beneficia la vida democrática porque garantiza la representación de las minorías. Por otro lado, es inadmisible la presencia de violentos que actúan impunemente frente a la policía y a los ojos de todos, más allá de los motivos que crean tener.
la lógica dice que si hay un grupo que es mas representativo que eotro, a ese grupo mas representativo se tiene que darle la representación. Es este caso!! Hasta se hizo un referendum al interior del subte, sobre si habia que crear el sindicato propio... y se voto mayoritariamente por el sí... mas democrático imposible. Claro, los que ejercen la democracia y la verdadera representación de las bases ahora son los irracionales, los patoteros, los que aprietan, cuando siempre ese lugar lo ocupo la UTA, amedrentando a sus representados y transando con la empresa en todo conflicto. Asi estamos... el reino del reves