Otros sentimientos sobre el Apocalipsis
Escrito por Alejandro Agostinelli | en CULTURA ALIEN Jueves Jul 2, 2009“Me pongo triste durante un rato muchas tardes, cuando estoy esperando la hora del ataque. Creo que cuando no haya nadie más que yo en el mundo va a ser un poco raro. Pero se me pasa enseguida”, musita el protagonista de El ataque de los robots nebulosa-5 (2008), el corto escrito y dirigido por el español Chema García (Elche, 1981). Fue presentado y premiado en más de veinte festivales especializados. En los seis minutos y pico que dura “El ataque…” vibran emociones que oscilan entre la calma del protagonista (el actor José Manuel Ibarra) y la tensión que causan sus pensamientos. Hay ilusiones, amor, desesperanza, humor, soledad y vacío. Y un clima de soledad apocalíptica escalofriante.
El ataque de los robots nebulosa-5 fue el único corto español seleccionado en Sundance 2009.
Me encantaría que lo vieran y armar un cine-debate. Lanzo una pregunta, para empezar:
¿No es la película sobre una invasión extraterrestre más tierna que vieron en su vida?
Fuente:
Sección vídeo del periódico La Verdad, de España.
Enlaces:
Blog de Nebulosa 5
Agradecimiento:
A Martí Fló, de la Fundación Anomalía, por el enlace.
¡Excelente! No vi nada parecido a esta película. Ni siquiera Hombre mirando al suedeste, una de mis favoritas, encierra tantos significados. No quiero adelantar nada, pero observen con detenimiento la escena del único ataque robot de la película.
Lo decís por la indiferencia desganada del “mesías”. ¿O hay algo más?
¿Y a esta pelotudez le llaman cine?
Sí.
Es hermosa esta peliculita. Realmente hermosa. Con tan poco decir tanto. Y la esperanza de ese chico unido a las ganas de que se vaya todo al diablo. Muy bueno el material.
Minimalismo en estado puro. Síntesis, consistencia y originalidad. Un sueño rarísimo el del director. Mis felicitaciones para él.
El corto es tierno, pero me produce una ansiedad crónica por ver cumplidos los deseos del protagonista. Aunque mi propia vida esté en juego (excepto que sepa día y hora del ataque y, desde luego, localización exacta del descampado).
La desesperanza que propaga José Manuel Ibarra (y la voz en off) es dramática y tangible.
un poco extraño el corto…extrañamente interesante. El actor es o se hace el retrasado mental?
Bien logrado!
Buen guión, muy buenos planos, muy buen ritmo y fotografía.
es la invasión extraterrestre mas tierna que vi, coincido totalmente. Yo también pensé en Hombre Mirando el Sudeste, tiene semejanzas, me parece mas que nada porque nadie le cree
Sí, darse la nariz contra la pared ante la incredulidad ajena es un sentimiento que comparten tanto personas que creen haber vivido una experiencia anómala como aquellos que presienten el cumplimiento inexorable de una profecía. En esa desilusión que puede llegar a ser desesperante se parecen (emocionalmente) protagonistas de encuentros con ovnis, sanados por personas que presumen poseer poderes mágicos y fugitivos del Apocalipsis. Buena observación.
Más que tierna, me pareció boba y graciosa, más o menos como lo de la campana energética de Dante Franch alrededor de su comunidad en Capilla del Monte, impidiendo que entre cualquiera fuera de sintonía, manteniendo el equilibrio adentro mientras afuera el mundo se caerá a pedazos. Dante y su ternura… jajaja
Comandante, a mi modesto entender no sos el único merecedor del adjetivo “tierno” a la hora de autoerigirte en bastión de una importantísima misión interestelar. La “vocación de servicio” de Dante Franch ¿la podremos discutir en otra oportunidad?
Pues no me autoadjetivo de ese modo: tengo mi lado duro; si no, no podría ser bastión de la importantísima misión interestelar, que sería fácilmente aplastada.
[...] Dentro del género, un ejemplo de lo contrario (mínimos recursos técnicos, relato grandioso) es El ataque de los robots nebulosa-5 (Chema García, 2008). La fiesta anual de los amantes del cine independientes de ciencia ficción, [...]
Muy, pero muy bueno. Coincido en que es lo contrario a “Ataque de pánico” (la de robots que destruyen Montevideo).
Aquí hay una historia contada de la mejor manera posible: con los mínimos recursos. No necesita ni más, ni menos. Una joyita.